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México

Banco de México reduce tasa de referencia a 11% ante 'proceso desinflacionario'

Desde este viernes 22 de marzo, El Banco de México ha puesto en vigor su reducción de tasa de interés, el cual dejó en 11% tras menores presiones inflacionarias y actividad económica global optimista

Dentro de su mismo comunicado, el Banco de México señaló que su decisión fue tomada con base al estado actual de la economía mexicana, así como lo que ocurre en el mundo. Foto: Especial
Dentro de su mismo comunicado, el Banco de México señaló que su decisión fue tomada con base al estado actual de la economía mexicana, así como lo que ocurre en el mundo. Foto: Especial

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Por: Jesús Morales

CIUDAD DE MÉXICO.- El jueves 21 de marzo, la Junta de Gobierno del Banco de México tomó la decisión de disminuir 25 puntos la Tasa de Interés Interbancaria, lo que la deja en 11.00%, añadiendo que esta entrará en vigor a partir de este viernes 22 de marzo de 2024, pues han previsto que habrán una menor presión en la inflación.

En el comunicado que acompañó a su anuncio, mencionaron que en el primer trimestre de 2024 se ha anticipado “la actividad económica global se expanda a un ritmo ligeramente mayor”, a comparación de lo que se observó el trimestre anterior.

Bajo esta visión, el Banco de México contextualizó la situación económica global actual. Señalan que, “en la mayoría de las economías avanzadas”, la inflación general y subyacente sigue disminuyendo, siendo esta última la que ha mostrado una reducción más continua. Sin embargo, dicen que los bancos centrales de esos países “mantuvieron sin cambio sus tasas de referencia” y que las tasas de interés gubernamental “a nivel global presentaron aumentos generalizados”.

En ese sentido, subrayan que parte de las razones de esas decisiones son: 

el agravamiento de las tensiones geopolíticas, la prolongación de las presiones inflacionarias, condiciones financieras apretadas y, en menor medida, los retos para la estabilidad financiera.”

No obstante, para el caso de México, las tasas de interés de valores gubernamentales han presentado “movimientos acotados”. Por un lado, resaltan que “el peso mexicano se apreció”, mientras que su “volatilidad disminuyó”.


Aunado a ello, enfatizan que, el mercado laboral, en el primer trimestre de 2024, “continuó presentando fortaleza”, a la vez que la inflación general anual, la cual aumentó a finales de 2023 y enero de 2024, para febrero disminuyó a 4.40%. A esta, se suma que, también en febrero, la inflación subyacente igual siguió a la baja, llegando a 4.64%.

Con esta tendencia, se espera que la inflación general, al cierre de 2024, registre una reducción y que la subyacente se mantenga sin cambios. A la vez, han previsto que las de mayor plazo permanezcan “relativamente estables” con niveles “por encima de la meta”.

Por tanto, con base a la última decisión que han tomado, han pronosticado que “la inflación general y subyacente“ presenten ajustes marginales en algunos trimestres que los mantendrán “relativamente estables”.

A la par, el Banco de México indica que se espera que la inflación general converja a la meta del segundo trimestre de 2025, que establecen en un 3.1%. Aunado a ello, tienen previsto que la inflación subyacente, a partir del cuarto trimestre de este año, se mantenga en 3.5%.

Igualmente, mencionan que han anticipado que “el proceso desinfacionario continuó”, en parte por la política monetaria, así como la disminución de los efectos de la pandemia de COVID-19 y de la guerra en Ucrania.

Pese a ello, señalan que “estas previsiones están sujetas a riesgos”, los cuales han clasificado en dos partes: a la alza y a la baja. Para los riesgos a la alza, enlistan:

  • persistencia de la inflación subyacente
  • depreciación cambiaria
  • mayores presiones de costos
  • que la economía muestre una resiliencia mayor a la esperada
  • afectaciones climáticas
  • escalamiento de conflictos geopolíticos.

Por su parte, en los riesgos a la baja:

  • la desaceleración de la economía global mayor a la anticipada
  • menor traspaso de algunas presiones de costos
  • que los niveles más bajos del tipo de cambio en relación con los primeros meses del año pasado contribuyan más que lo anticipado a mitigar ciertas presiones sobre la inflación.

Por ello, al considerar el balance de riesgos, con respecto a lo que antes había previsto para la inflación, han considerado que, aunque sesgado, su pronóstico se mantiene al alza.


Debido a todo lo anterior, mencionan, la Junta de Gobierno del Banco de México hizo su evaluación para “la mitigación de los efectos de los choques sobre la inflación y sus determinantes”, junto al comportamiento monetario a mediano y largo plazo y “el proceso de formación de precios”. Por tanto, reconocieron “el proceso desinflacionario”, aunque consideran que “persisten retos y riesgos que ameritan continuar con un manejo prudente de la política monetaria.

Entonces, teniendo en cuenta lo anterior, la Junta de Gobierno estableció la Tasa de Interés Interbancaria a 11.00%, decisión que, indicaron, refleja “la postura monetaria” de dicha institución, la cual señalaron se mantendrá restrictiva, con el fin de llegar a la meta de inflación del 3%, con base al horizonte de pronóstico que establecieron.

Finalmente, indicaron que vigilarán “estrechamente las presiones inflacionarias, así como todos los factores que inciden en la trayectoria prevista para la inflación y en sus expectativas.”

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